17:04
La tristeza, la pena, el miedo, son componentes normales de la vida, duelen, a veces, incluso es imposible de explicar. Sin embargo, lo complicado es cuando te dejas dominar e invadir por estos sentimientos o emociones, porque ahí, es el momento en el que influyen en tu actuar, en tus palabras, en tus desiciones y en definitiva, en ti y en tu vida, haciendo que personas que amas (En cualquier magnitud del concepto) se distancien de ti, con heridas.
Por lo mismo, invito a arriesgar, porque en el más indeseable de los casos, terminarás aprendiendo y en eso, no hay pérdida, terminarás sintiendo más, permítete que las emociones recorran tu cuerpo, que estén, que vayan y vuelvan, pero no que sean tu motor, tú debes ser quien las observe, no ellas quien te controlen.
En estos días, me he permitido sentir bastante, he aceptado que todas las emociones y sentimientos caminen conmigo, duerman conmigo y bueno, es increíble como con el simple hecho de mirarlas, sin negarlas o juzgarlas, poco a poco, dejan que la tranquilidad las abrace, llegando a estar todas juntas, subsistiendo con mi permiso, pero sin alimentarlas con negación o juicio...
Te quiero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario